Gracias a su solidez y su resistencia a los productos químicos, los materiales de poliuretano son resistentes a la cal, el cloro y los limpiadores agresivos utilizados en duchas, bañeras y otros entornos sanitarios. Son materiales longevos que cumplen con la severa normativa vigente para artículos en contacto con agua potable. Y además, poseen un aspecto atractivo.